La semana pasada hubo mucho hype (para los non-angloparlantes, es algo así como alta expectativa por alguna cosa) sobre la salida a la luz pública de una versión beta oficial del próximo sistema operativo de Microsoft, el Windows 7. Como todo buen informático me metí a la emoción y lo bajé. El post que estaba escribiendo sobre mi experiencia me estaba quedando bien, pero, como con muchas cosas de Microsoft, hubo un fallo en el Windows Live Writer (una especie de word para bloguear, es el que uso para subir mis posts en vez de meterme a WordPress) y se perdió todo mi texto… fúrico como saben que soy, en vez de recrear lo que ya había escrito, mejor hago un breve resumen:
El viernes salió a la luz este beta (notas al respecto aquí, aquí y aquí, y una nota de Microsoft sobre el gran fallo en su sistema de distribución aquí), tuvo demasiada demanda, debido a que solo iban a dar 2.5 millones de licencias, y debido a la misma, decidieron dejar que cuantos usuarios quisieran pudieran bajar el beta hasta el 24 de enero (lo cual me parece más sensato). Bien, el sábado a mediodía regresaron los servidores a trabajar, y para las 3-4 de la tarde ya tenía mi ISO de Win 7 beta. Procedí a limpiar mi PC para instalarlo. Las caracteristicas mínimas que Microsoft pide son:
- Procesador de 1 GHz (32 o 64 bits)
- 1 GB en memoria RAM
- 16 GB de espacio en disco duro
- Tarjeta de video que soporte DirectX 9 y que tenga un mínimo de 128 MB en VRAM para el famoso Aero
- Quemador de DVD (para quemar el ISO y posteriormente usar el DVD de instalación)
- Conexión a Internet (por aquello de bajar actualizaciones)
Afortunadamente mi maquina cumple con esas características:
- Proc AMD Athlon 64×2 3800+ (o sea, de 2 GHz)
- 2 GB en RAM
- Tengo 2 discos duros de 80 GB, uno con Win XP y el otro tenía una instalación de Ubuntu 8.04.1, pero como también tengo Ubuntu para testing, pues decidí darle cran al alacrán
- Tarjeta de video Connect3D basada en un chip ATI Radeon X300 con 128 MB en VRAM
- 3 quemadores de DVD… un LiteOn que casi no sirve mas que como lector de DVD, un Samsung que compré a finales de 2007 y un LG externo para usarlo con la netbook de mi hermana (una Acer Aspire One)
- Conexión a internet, check (infiernitum a 2 mbps)
Ok, procedí. Como la instalación de Win XP que tenía en ese momento ya estaba bastante lenta, decidí darle cran también y hacer una instalación fresca, algunas imágenes:
Proceso de formateado
Blah blah blah Microsoft, si como no
Una vez instalado, a instalar paquetería (valga la “rebuznancia”)
Práctica poco común, hacer una imagen de rescate de una instalación fresca
Una vez que tuve mi instalación fresca de Windows XP, procedemos a bootear el equipo con el DVD de Win 7 beta:
Solo se puede bajar en ingles (japonés, hindú, alemán y árabe… difícil decisión), pero puedes regionalizarlo para Español – México y con teclado latinoamericano
A formatear el segundo disco duro (adiós Linux… por el momento)
Instalando Windows… se llevó como una hora
Windows 7 Ultimate… crea tu cuenta (empiezan las configuraciones de usuario
Ingresa tu código de activación (buuu… perros capitalistas, viva el open source jajaja)
Zona horaria (Kabul, Teherán, Abu Dhabi… ¿donde estoy?)
W00t!!! este pescadito nos indica que ya todo está listo, y hasta está bajando actualizaciones (por cierto, de arranque reconoció todo, sólo que me faltó conectar mi impresora, una Samsung Laser ML-1610)
Pues bien, de arranque se siente un poco más rápido que Vista, pero pues solo el tiempo lo dirá. Por cierto, ha habido una cierta controversia a que el nuevo escritorio de Windows parece una mezcla entre el Windows Vista actual y el manejador de ventanas open source KDE (diría que es de Linux pero se puede instalar en otros sistemas operativos), para muestra basta un boton… bueno, un par de imágenes:
versus
Ustedes deciden.
Conforme siga probando Windows 7 haré anotaciones en el blog.
Saludos